Femenización facial para sentirse mujer al 100 %

Puede que no exista peor castigo que estar preso en tu propio cuerpo, sentir que habitas una piel que no te corresponde, no sentirte identificado con tu físico en lo más profundo e íntimo de tu ser y no poder escapar. Esta sensación es, sin lugar a duda, una constante y terrible tortura psicológica. La comunidad médica ha llegado a informar que en España existen alrededor de 10.000 transexuales de entre los cuales 700 son niños categorizados con disforia de sexo.

La ciencia demuestra que existen personas que nacen con genitales y con un desarrollo físico y hormonal que no sienten como propios, y que por tanto no se corresponde en absoluto con la identidad de género que quieren desarrollar a lo largo de su vida.

Afortunadamente, la situación de estas personas está bastante aceptada en nuestra sociedad y tiene un alto grado de comprensión. Además, existen numerosas clínicas repartidas por todo el suelo nacional, muy preparadas para la reasignación de sexo, un proceso delicado y complejo en el que se incluye la atención psicológica, la hormonación, pruebas preoperatorias, etcétera.

Pero la aceptación del yo para estas personas es un proceso largo y no se termina en la operación de cambio de sexo. Para vivir plenamente en el cuerpo que les ha tocado en suerte, es preciso realizar una feminización facial, un proceso en el que hay que valorar la cirugía de feminización facial con la que se consigue que los rasgos masculinos se tornen más femeninos, acordes con el deseo y la verdadera naturaleza del paciente.

La feminización facial en España está liderada por la clínica Icifacial, que tiene al doctor Macía como experto de referencia en la feminización facial en España, y que sabe la importancia para las personas transgénero de este tipo de cirugía, considerado al menos de igual (para muchas incluso de más) importancia que el cambio de las formas genitales para el cambio de sexo, y es que la cara es el primer y más relevante aspecto físico, por ser el más visible, y esto tiene un gran valor para lograr la autoaceptación, así como para la integración social como mujer.

Preguntas más frecuentes sobre la feminización facial

Este conjunto de procedimientos utilizados para modificar, suavizar o asimilar a patrones típicamente femeninos del aspecto del rostro está encaminado a que el paciente se reconozca como mujer frente al espejo y ante la sociedad, y pueda llevar una vida acorde con su forma de sentir, pero como toda intervención de cirugía plástica presenta algunas dudas y temores a los que trataremos de dar respuesta de forma breve y directa.

¿Para quién es esta cirugía?

Fundamentalmente está enfocada a aquellas personas que ya hayan iniciado un cambio de género general, tanto a nivel corporal como hormonal y necesita completar ese cambio con un aspecto más femenino de su anatomía. Así mismo, también es utilizada para aquellas mujeres que sin haber realizado un cambio de género deseen mejorar sus rasgos femeninos.

¿Sobre qué partes de la cara se realizan intervenciones?

La feminización necesita intervenir, por regla general, sobre todo el rostro, incluyendo la cirugía maxilofacial y la cirugía reconstructiva y todo en una misma intervención, con lo que se armonizará el esqueleto facial y los contornos como un todo completo y único. Si no se interviene sobre alguna de las partes es porque el profesional no lo ve necesario o por petición del paciente.

Las intervenciones suelen tener como procedimientos principales la remodelación de la frente y del arco supraciliar, el remodelado del contorno mandibular y el mentón (cirugía maxilofacial), rinoplastia, cirugía de la nuez de Adán y un aumento de pómulos.

¿Tiene algún tipo de riesgo o contraindicación?

Aparte de los riesgos naturales y posibles que implica la anestesia general, la cirugía facial de femenización no representa mayores problemas. Tal vez las expectativas no concuerden con lo que se recibe y las cicatrices necesiten de más paciencia de la que solemos tener, pero esto es una cuestión psicológica, más que física.

En este sentido, el postoperatorio puede resultar aparatoso, pueden aparecer edemas y hematomas (inflamaciones y moratones) en la cara y cuello. Con paciencia y aplicaciones de frío se reducen notablemente estos problemas, pero el proceso de recuperación no suele ser doloroso en líneas generales.

¿Cuánto dura la operación?

Esta operación que se realiza, como hemos comentado, con anestesia general, tiene una duración estimada de 4 horas. Pero, además, para controlar los procesos posteriores, el paciente deberá permanecer en las instalaciones de la clínica al menos una noche.

 ¿Cuál es su precio?

Esta pregunta es realmente complicada de responder, pues para cada paciente la intervención será distinta, y dependerá sobre qué partes del rostro se va a actuar. En cualquier caso, en la clínica referenciada en el enlace que aparece en este artículo disponen de financiación con un 0 % de intereses.